Amancio Ortega se ha convertido en un auténtico rey mago al que acuden administraciones y particulares a pedir ayuda. Sobre su mesa hay propuestas de todo tipo, algunas verán la luz. El propietario de Inditex ha iniciado ya las obras para la construcción de su tienda más emblemática en pleno centro de la ciudad de A Coruña, en el entorno de las calles Sánchez Bregua y Compostela. Pecata minuta si lo comparamos con otras iniciativas que aguardan su financiación, como el puente sobre las rías o la creación de un centro de investigación en el campo de la medicina. A estos dos proyectos se suma el deseo del propio Amancio de echar una mano al Deportivo. Como diría "Jack el destripador", vayamos por partes. Lo más inminente, la colaboración con el club de fútbol de la ciudad. Ortega no quiere interferir en la gestión de Lendoiro, al que respeta por los éxitos alcanzados, pero si se confirma su salida del Depor estaría dispuesto a involucrarse en el futuro del equipo. Se barajan dos escenarios, que el Deportivo se mantenga en primera o que descienda. En el primer caso, el dueño de Zara aportaría la liquidez necesaria para que el equipo de sus amores tuviera el futuro garantizado. Unos apuestan porque se modifiquen los estatutos del club para que don Amancio adquiera la mayoría del capital y por tanto se comprometa más allá de un acto filantrópico, otros se limitan a ofrecerle la presidencia a cambio de su respaldo económico. De lo que nadie duda a estas alturas es de que sin el apoyo de Ortega, al Depor le pueden quedar dos telediarios salve o no la categoría. El segundo escenario valora la opción del descenso. Llegados a este punto, hay quien opina que es mejor dejar caer al equipo y que los esfuerzos se centren en ascender al Fabril a la máxima categoría, eso sí, heredando el nombre del equipo histórico.
Otro de los proyectos para los que se solicita la solidaridad de Amancio Ortega es la construcción de un gran centro de investigación en el campo de la medicina en el que participaría activamente el CHUAC (antes hospital Juan Canalejo). Tanto la administración autonómica como la local estarían encantados de poder poner en marcha esta iniciativa demandada por profesionales de la medicina y la investigación.
Un capítulo aparte merece el puente sobre las rías que comunicaría A Coruña con Ferrol. El primer tramo entre la ciudad herculina y Mera cuenta ya con un estudio de detalle. Lo que parecía una quimera puede convertirse en realidad gracias a la generosidad del tercer hombre más rico del mundo y a la tozudez del alcalde Carlos Negreira que no ceja en su empeño de convencer a don Amancio de las bondades y rentabilidad económica y social del macroproyecto. Lo dicho, Amancio Ortega el rey mago coruñés.