Alfonso Rueda aspira a suceder a Feijóo y necesita base territorial. Pontevedra, naturalmente. Y ha comenzado a mover peones para cabreo de Louzán que no se ha quedado quieto. Está moviendo al sindicato de alcaldes para frenar la "colonización". Y es que lo de la renovación está bien siempre que no le afecte a uno. Los problemas de Rueda no le van a venir por el norte como dejó caer algún malévolo para despistar, sino por el sur (Pontevedra y Ourense).