Las amistades peligrosas de Eguiguren con la izquierda abertzale comienzan a levantar suspicacias en el PSE. Algunos no dudan en situar al dirigente socialista en un futuro gobierno de Amaiur. A don Jesús solo le falta pedir la independencia y todo se andará. Si gana Rubalcaba es probable que lo echen antes de que se vaya.