Los dos diarios más poderosos de Galicia se echan en cara las ayudas económicas que reciben de la Xunta. Desde El Faro se pide luz y taquígrafos. Alguien debería explicar como se reparten los cerca de 40 millones que la Xunta concede alegremente a los medios, especialmente a los periódicos. Las radios e internet no se comen un colín. Feijóo confía a la prensa escrita su reelección. Y yo me pregunto ¿es legal esta discrecionalidad? Sospecho que no.